La revista que más sabe de bebés

De la teta a la comida

Cómo incorporar los primeros alimentos

Desde que nace y hasta los 6 meses, el bebé se alimenta pura y exclusivamente con leche, materna o de fórmula. Recién a partir de esa edad se inicia el proceso de incorporación de los alimentos semisólidos.

A lo largo de esta etapa de transición y aprendizaje, que se prolonga desde los 6 hasta los 18 a 24 meses de edad, el pequeño va descubriendo un universo de sabores, texturas y olores distintos a los de la leche.

Empezar a comer alimentos sólidos es un proceso gradual, y frente a tantas novedades, es probable que al principio las coma solo para saber de qué se trata e intente jugar con la papilla. Lo cierto es que durante los primeros tiempos, la leche (materna o de fórmula) continuará siendo su principal fuente de nutrientes. De hecho, en este período la lactancia puede aportar más de la mitad de los requerimientos de energía del bebé de 6 a 12 meses, y un tercio de la demanda del niño de 12 a 24 meses.

A partir de los 6 meses, y durante el primer año de vida, la leche -materna o de fórmula- continuará siendo una fuente de nutrientes indispensable para el bebé.

Qué cantidad de alimento darle

A lo largo de esta fase inicial, hay bebés que comen todo cuanto se les ofrece. Otros, en cambio, apenas prueban la papilla, lo que suele inquietar a las mamás, que temen que su hijo no reciba los nutrientes indispensables para crecer y desarrollarse en forma saludable. No hay reglas fijas en cuanto a la cantidad: a medida que el pequeño demuestre más interés en los alimentos sólidos, se puede aumentar el tamaño de la porción. Su apetito será la guía para estimar cuánta comida se le puede ofrecer.

De todas maneras no hay que preocuparse, porque todavía continuará con la lactancia a demanda, y la leche (materna o de fórmula) seguirá siendo una parte esencial de su alimentación.

Por otro lado, la cantidad (peso o volumen) de comida dependerá de la densidad energética del alimento que se le ofrezca, vale decir, del número de kilocalorías por ml o por gramo. La recomendación es que la densidad energética de los alimentos complementarios sea mayor que la de la leche materna, con un valor aproximado de -por lo menos- 0,8 kcal por gramo. Sobre esa base, y de acuerdo con la edad, las cantidades que el bebé debe recibir serán las siguientes:

  • Entre los 6 y los 8 meses: 200 kcal/día de alimentos complementarios, aparte de la leche (materna o de fórmula). Las comidas consistirán en papillas, licuados, purés y jugos, porque el bebé no puede masticar. A los 6 meses hará una comida al día (el almuerzo), y a los 7 meses incorporará la segunda (la cena). En cuanto a la cantidad, 2 a 3 cucharadas por comida, e ir incrementando la porción en forma gradual, de acuerdo con el apetito del bebé, hasta ½ taza de 250 ml cada vez.
  • Entre los 9 y los 11 meses: ya está en en condiciones de realizar desplazamientos laterales con la lengua, lo que representa el inicio de la masticación, dado que le permiten empujar la comida hacia los dientes. Por lo tanto, a partir de esa edad ya puede comer alimentos de mayor consistencia cortados en trocitos. En cuanto a la cantidad, 300 kcal/día de alimentos complementarios. Pueden ser ingredientes finamente picados o pisados y otros que el niño pueda tomar con la mano, en 3 o 4 comidas diarias de un volumen aproximado de ½ taza o plato de 250 ml cada una.
  • Entre los 12 y los 23 meses: 550 kcal/día de alimentos complementarios. Ya se pueden incluir los alimentos del menú familiar picados, o si es necesario pisados, distribuidos en 4 comidas diarias de un volumen aproximado de ¾ a 1 taza o plato de 250 ml cada una. Según el apetito del pequeño, se le pueden ofrecer además 1 o 2 colaciones nutritivas entre las comidas principales, para que coma con sus manitos.

¿En qué momento el niño lleva una dieta similar a la de un adulto? Desde los 12 meses, con excepción de algunos alimentos que se aconsejan después de los 3 o 4 años.

Cómo combinar la comida y la teta

Una duda frecuente de las mamás es cómo deben darle la teta durante el período de transición de la lactancia a la alimentación complementaria.
A los 6 meses: el bebé hará 1 comida diaria.
A los 7 meses: necesita 2 a 3 comidas por día.
Luego, entre los 9 y los 23 meses, de 3 a 4 comidas diarias. Pero el incremento en la cantidad de comidas así como en el tamaño de las porciones se lleva a cabo de manera progresiva, de acuerdo con el apetito del niño y la manera en que se está desarrollando. Lo cierto es que si recibe muy poca comida, no recibirá la cantidad suficiente de alimentos para cubrir sus necesidades energéticas. Por el contrario, si el niño recibe demasiadas comidas, mamará menos o puede incluso abandonar el pecho por completo.
En todo caso, no hay ninguna contraindicación para ofrecerle la teta antes o después de la alimentación complementaria: la mamá puede ajustar las tomas según su conveniencia o la demanda del niño.

Ofrecele una amplia variedad de alimentos, para asegurarte de cubrir todas sus necesidades nutricionales.

Tips a la hora de darle de comer

  • Respetá siempre sus señales de apetito y saciedad.
  • Ofrecele los alimentos despacito, con paciencia, estimulándolo para que coma pero sin forzarlo.
  • Comenzá dándole pequeñas cantidades, para que se familiarice con los sabores.
  • Si rechaza uno o varios alimentos, ensayá distintas combinaciones, sabores, texturas y métodos de cocción, para animarlo a que los pruebe. Está demostrado que se requieren varios intentos para que los bebés incorporen un alimento como parte de su dieta habitual.
  • Esperá al menos 2 o 3 días antes de sumar un nuevo alimento a su dieta: de esta forma será más fácil identificar si alguno le provoca alergia.
  • Mientras come, ofrecele agua.
  • No agregues sal a las papillas. Los bebés tienen una predilección innata por lo dulce, y desconocen el sabor salado.
  • Reducí al mínimo cualquier factor de distracción durante la hora de la comida.
  • Hablale y mantené el contacto visual mientras le ofrecés los alimentos: la hora de comer es un momento de aprendizaje, y las expresiones de amor son el mejor estímulo para tu bebé.

¿Sabías que comer regularmente en familia tiene efectos positivos sobre el desarrollo infantil?

Con el asesoramiento de Dra. Mariana Moretti – Médica Pediatra y Especialista en Nutrición

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.