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Amamantar: cómo, cuándo y cuánto tiempo

¿Cada cuánto le doy? ¿Cuánto tiempo lo dejo prendido a la teta? ¿Habrá tomado suficiente leche? Tantas veces te habrás hecho estas preguntas… 

¿Cada cuánto amamantarlo?

En los primeros meses de vida, el bebé puede pedir alimentarse muy seguido, porque la leche materna se digiere rápidamente. Lo ideal es amamantarlo “a demanda”. Esto quiere decir que no hay que darle el pecho a una hora determinada, sino cuando el bebé da pistas de tener apetito. 

Hay algunas señales que indican que quiere comer: mueve su cuerpito, se pone inquieto, hociquea, emite quejidos, se chupa el puño… Además de estas pistas, vas a notar que tus pechos están plenos y turgentes. Vale decir que se trata de amamantar “a mutuo requerimiento”. 

Dar la teta con frecuencia favorece un correcto estímulo de bajada de la leche, una buena producción, y un adecuado vaciamiento de los pechos. Esto te ayudará a prevenir posibles complicaciones de la lactancia, como taponamiento de conductos, congestión mamaria, o mastitis. Y además, hace que tu bebé se alimente de manera relajada.

De día. De noche. 

Durante las primeras semanas de vida, la mayoría de los bebés amamantados “por señales” se alimentan entre 8 y 12 veces por día. Consejo: para evitar que a la noche pida todo el tiempo, es conveniente que le ofrezcas el pecho bien seguido a lo largo del día. No obstante, al principio demandará con mucha frecuencia, tanto de día como de noche. Y es saludable que así sea: en los primeros meses no solo necesita confortarse con el tibio alimento sino tomar contacto y “reencotntrarse” con mamá (de día y también de noche). Después, a medida que vaya creciendo, sus períodos de descanso serán cada vez más largos.

¿Cuánto tiempo dejarlo en la teta?

Para esto no hay reglas fijas, sino que depende de varios factores:

  • La intensidad de la succión: no es lo mismo si el bebé succiona vigorosamente que si toma más despacito.
  • La cantidad y duración de las pausas: si las interrupciones son escasas y breves, o si son frecuentes y prolongadas.
  • La frecuencia de bajada de la leche: cuando la leche viene más de una vez por pecho, tu bebé terminará la mamada antes. El motivo es que estará satisfecho, porque habrá recibido una mayor cantidad de leche rica en grasas. Caso contrario, se quedará en la teta por más tiempo.

¿Habrá tomado lo suficiente? 

Esta es la gran duda de casi todas las mamás, porque -a diferencia de lo que ocurre cuando se les da un biberón- cuando está al pecho no vemos la cantidad que tomó. Además de la frecuencia y duración de las mamadas, para saber si tu bebé toma suficiente leche, tenés que prestar atención a ciertas pautas:

  • Fijate si succiona activamente.
  • Tenés que escucharlo cuando traga.
  • Tu bebé debe mamar tranquilo, sin ponerse irritable.
  • Tus pechos tienen que producir leche de manera constante.
  • La bajada de leche debe ajustarse a los horarios en que tu bebé mama.
  • Vas a sentir que tus pechos se congestionan cuando demorás en vaciarlos.
  • Cuando visites al pediatra, te va a decir si tu bebé está aumentando de peso según lo esperable.
  • Tu bebé tiene que mojar varios pañales por día.
  • Sus deposiciones deben ser amarillas y fluidas.

Mucho más que alimento

Para llevar adelante una lactancia satisfactoria, es necesario contar con apoyo, así como prestar atención a tus cuidados personales: descanso, dieta variada, hidratación suficiente… Y no lo olvides: amamantar a tu bebé no solo significa proporcionarle alimentos y nutrientes. Es, también, la mejor manera de ofrecerle un sinfín de experiencias emocionales y sensoriales, de propiciar su desarrollo, y sobre todo, de fortalecer el vínculo entre vos y él.

Asesoró: Fundalam

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