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Métodos anticonceptivos: 24 mitos y verdades

Por Redacción Ahora Mamá

4 de febrero de 2020

Métodos anticonceptivos: 24 mitos y verdades

Mitos
y tabúes

La sexualidad está rodeada de numerosos mitos, y los métodos anticonceptivos no quedan afuera. Antes de elegir un método, es bueno conocerlos.

Los métodos anticonceptivos permiten evitar el riesgo de un embarazo no deseado, algunos colaboran a prevenir la transmisión de infecciones sexuales, y al mismo tiempo, y al mismo impactan positivamente en el goce de la sexualidad ya que, al cubrir el efecto reproductivo, produce tranquilidad y relajan a quien los usa.
Hay muchos métodos, y no hay uno mejor que otro, sino que la elección siempre dependerá de las preferencias de cada mujer y de cada pareja.

Antes de comenzar a desterrar mitos, vamos a explicar brevemente que existen distintos tipos de métodos anticonceptivos: los hay naturales, de barrera, mecánicos, quirúrgicos, químicos y hormonales. Dentro de los de barrera están el preservativo -único método capaz de evitar el contagio de infecciones de transmisión sexual-, y el diafragma (un método que, dada su baja eficacia y practicidad, ya casi no se utiliza).

El
DIU convencional (dispositivo intrauterino con hilos de cobre) es un
método mecánico. Los métodos químicos pueden ser cremas, óvulos
y esponjas, que contienen sustancias espermicidas, y son de baja
eficacia.

Métodos anticonceptivos

Dentro
de la categoría de los métodos anticonceptivos hormonales, están
los combinados (contienen estrógenos y progesterona), y los que
tienen solo progesterona. Los anticonceptivos hormonales se presentan
en forma de pastillas, parches autoadhesivos, varilla intradérmica,
inyección, anillos vaginales, y también un DIU que tiene un
reservorio de progesterona. Todos los métodos hormonales actúan
inhibiendo la ovulación excepto el DIU, que actúa contra la
vitalidad de los espermatozoides.

Los
quirúrgicos son la vasectomía en el varón (se cortan los conductos
por donde viajan los espermatozoides), y la ligadura tubaria en la
mujer, para evitar que el óvulo llegue a la trompa (que es donde se
produciría una supuesta fecundación si se encontrara con un
espermatozoide).

Los
mitos y verdades más escuchados

Todavía
hay mujeres que están convencidas de que a tal edad, se puede usar
tal anticonceptivo. Esto no es así. Hay métodos que tienen
contraindicaciones especifícas, pero no para generalizar por la edad
de la mujer. La elección del método anticonceptivo no debe hacerse
en base a la edad, sino a las preferencias de cada mujer y de cada
pareja.

Para
indicar un anticonceptivo hormonal no es requisito pedir un análisis
de sangre, ni un PAP ni una ecografía. La recomendación de la
Organización Mundial de la Salud (OMS) es que, antes de dar un
anticonceptivo, el médico mida presión arterial y realice un
profundo interrogatorio, con el objetivo de saber qué enfermedades
tuvo o tiene la mujer, conocer su estado de salud actual, si padece
enfermedades crónicas como migraña, diabetes, epilepsia, etc., así
como antecedentes familiares.

Esta
creencia es culpable de muchos embarazos adolescentes. Es erróneo
creer que una primera relación sexual no embaraza. Y no solo corre
este riesgo sino también el de contraer una infección de
transmisión sexual si no utiliza preservativo. Por estas razones
siempre es preciso utilizar un método anticonceptivo desde la
primera relación.

Las
adolescentes pueden usar cualquier método. Como dijimos, la elección
del anticonceptivo no debe hacerse en torno a la edad, sino a las
preferencias y condiciones de cada mujer. Eso sí: es importante
inculcarles que, además, utilicen siempre un preservativo, ya que es
el único método eficaz para prevenir las infecciones de transmisión
sexual.

Los
anticonceptivos que contienen estrógenos están contraindicados en
las mujeres que tienen más de 35 años y tienen el hábito del
cigarrillo. ¿El motivo? Aumentan muchísimo el riesgo de padecer una
trombosis. Sí, en cambio, pueden utilizar los anticonceptivos
hormonales que contienen sólo progesterona. Lo ideal: ¡dejar de
fumar!

Si
bien a la mayoría de las mujeres no les ocurre, en algunas las
pastillas anticonceptivas pueden provocar síntomas como dolor de
cabeza, náuseas, hinchazón de pies, baja libido, o tristeza. De ser
así, debe hablar con su ginecólogo para elegir una pastilla con
otra formulación.

Si
bien es cierto que cuando una mujer amamanta aumenta el nivel de
prolactina, y esta hormona inhibe la ovulación, para que esto
ocurra, se debería sostener la lactancia exclusiva, con una
frecuencia de no más de 3 horas entre mamada y mamada, de modo de
mantener elevados los niveles de prolactina. Sin embargo, esto ocurre
sólo durante un tiempo, imposible de determinar. Por esta razón, es
fundamental el uso de un método anticonceptivo desde que la pareja
retome las relaciones sexuales. Vale aclarar que mientras la mujer
esté amamantando no sería indicado utilizar anticonceptivos
combinados, pero aquellos que tienen solamente progesterona (varilla
intradérmica, DIU -de cobre o con levonorgestrel-, pastillas de
progesterona, etc.) son totalmente compatibles con la lactancia.

Está
comprobado que los anticonceptivos orales no hacen aumentar de peso.
Sin embargo, en algunas mujeres puede provocar retención de
líquidos.

Además de ser anticonceptivo, el condón es el único método capaz de prevenir las infecciones de transmisión sexual. Pero para esto debe ser colocado al inicio de la relación, cuando el pene esté erecto y antes de tomar contacto con la vulva.

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El preservativo es el único método eficaz para prevenir el contagio de enfermedades de transmisión sexual.

Diversos
estudios científicos avalan que esto no es cierto. El DIU
(dispositivo intrauterino), ya sea el de cobre o el de progesterona,
puede ser usado tanto por las mujeres que tuvieron hijos como las que
no.

Es importante que las mujeres que toman medicamentos para tratar una enfermedad crónica o determinada, consulten con su médico si los mismos son compatibles con los métodos anticonceptivos hormonales.

Existen
dos tipos de migraña: con y sin aura. El aura son síntomas o signos
que preceden al dolor de cabeza, y que difieren de una persona a otra
(pueden ser experiencias oftálmicas -como lucecitas o flashes-,
diarreas, náuseas, dolor de estómago, vómitos, adormecimiento de
la mitad de la cara o de un brazo). En las mujeres que tienen
migrañas con aura están contraindicados los anticonceptivos
combinados (estrógenos + progesterona), pero sí pueden utilizar los
que tienen sólo progesterona.

En
cambio, las que padecen migrañas sin aura, sí puede tomar
anticonceptivos combinados.

Si
bien el DIU es un excelente método, no es indicado en mujeres con
anomalías del útero (como miomas que deforman la cavidad uterina),
ni en pacientes con infección pélvica activa. El DIU de cobre está
contraindicado -por ejemplo- en personas alérgicas a ese mineral; en
las que padecen la enfermedad Wilson; en mujeres con antecedentes de
embarazos ectópicos (fuera del útero) ya que aumentaría las
chances de que se repita; en mujeres que tienen múltiples parejas
sexuales (aumentaría el riesgo de infección); en las que tienen
menstruaciones con sangrados muy abundantes con anemia (en este caso
es ideal el DIU con progesterona ya que, al impedir el engrosamiento
del endometrio, disminuye o elimina el sangrado menstrual).

Es
el método más efectivo, con un índice de embarazo de 0,05%.
Consiste en una varilla plástica muy delgada (similar a un fósforo)
que se coloca en el antebrazo por debajo de la piel, que libera
progesterona en forma continua. Sumamente práctica, tiene una
duración de 3 años y -al no contener estrógenos- casi no tiene
contraindicaciones. La única desventaja es que para colocarla y
retirarla el médico debe hacer una pequeñísima incisión. Nota: su
uso puede provocar que las mujeres casi no tengan sangrado, por esto
es importante saber que es común y que no hay motivo para
preocupase.

El
preservativo está pensado para ser usado de a uno. Si se colocan dos
(uno encima del otro) lo único que se logra es aumentar el riesgo de
rotura. Tampoco se debe colocar vaselina sobre el preservativo,
porque lo corroe, y se rompe; si se quiere utilizar un lubricante se
puede optar por los que están elaborados con base de agua.

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Es fundamental el uso de un método anticonceptivo desde que la pareja retome las relaciones sexuales.

¿Sabías
que el DIU se puede colocar en el posparto inmediato, antes de las 48
horas luego de alumbrada la placenta? Sí, es así aunque suene
extraño. Sin embargo, si no se aprovecha ese momento, es necesario
esperar alrededor 40 días, ya que luego del parto los tejidos del
útero quedan muy blandos, y deben involucionar para no aumentar el
riesgo de perforación en su colocación.

Para
que las pastillas sean efectivas se las debe tomar todos los días,
durante 3 semanas. Si la mujer olvidó tomarla un día, y mantiene
relaciones ese mismo día o en los subsiguientes, hay posibilidades
de que quede embarazada. Por esto, si la mujer es muy olvidadiza, la
pastilla no es la mejor de las opciones. En este caso, los métodos
más adecuados son el parche, la inyección, la varilla o el DIU.

La
inyección anticonceptiva es otra forma de introducir en el organismo
un anticonceptivo hormonal. Se aplica una vez al mes (generalmente el
primer día de la menstruación), y al contener estrógenos y
progesterona, tiene las mismas contraindicaciones que cualquier
anticonceptivo combinado. Es ideal para las mujeres que no quieren
estar pendientes de la toma de la pastilla diaria. También hay una
inyección anticonceptiva que contiene solo progesterona y es
aplicación trimestral.

Es
un método combinado que tiene una eficacia idéntica a la de los
anticonceptivos orales. Se trata de una parche autoadhesivo que se
pega en espalda, brazo, piernas o glúteo. Libera hormona y, a
diferencia de los demás métodos, se absorbe a través de la piel,
pero igualmente inhibe la ovulación. Debe ser reemplazado cada 7
días, durante 3 semanas, y se deja descansar una semana durante la
cual cuando se produce el sangrado. Al ser transdérmico, la eficacia
podría disminuir en mujeres obesas (con un índice de masa muscular
mayor a 35), dado que la absorción disminuiría.

Aquellas
que tienen presión arterial elevada no pueden tomar anticonceptivos
combinados. En cambio, sí pueden utilizar sin problemas los que
tienen sólo progesterona.

Si
bien no ocurre en todas las mujeres, lamentablemente es cierto que
incrementan levemente la celulitis, así como la posibilidad de tener
“arañitas”. Sin embargo, es algo que se puede revertir con
ejercicio físico.

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Los anticonceptivos aptos para el período de lactancia son los que contienen solo progesterona.

Debido
a que cuando el látex toma temperatura puede romperse, nunca hay que
llevar los preservativos en el bolsillo, ni dentro de la billetera,
ni en la guantera del auto. Al momento de comprarlos, hacerlo siempre
en lugares seguros, donde no hayan estado expuestos al sol o al
calor, y chequear siempre la fecha de vencimiento.

Por
supuesto que es necesario usarlo, no sólo como una forma de
prevención de las enfermedades de transmisión sexual, sino también
debido al gran riesgo de infecciones. Si la pareja va a tener
relaciones por vía vaginal y también anal, es necesario utilizar un
preservativo diferente y exclusivo para las relaciones anales.

Las pastillas -así como todos los métodos anticonceptivos hormonales- bajan los niveles de andrógenos en el organismo. Como consecuencia, disminuirá todas las manifestaciones asociadas a problemas hormonales: el acné, la grasitud en el rostro y en el cabello, la caída del cabello, y la vellosidad en zonas no habituales en las mujeres (como bozo, espalda, brazos, hombros, etc.). ¡Punto a favor!

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