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12 cambios en los pechos a los que debés estar alerta

Hay mujeres altas y bajitas. Flacas y rellenitas. Rubias y morenas. Todas somos diferentes. Y también lo son nuestros pechos. Hay tantos tipos de senos como mujeres en este mundo. Pueden ser grandes, chicos o enormes; turgentes o más caídos; con pezones prominentes, planos o umbilicados; incluso uno más chico o más caído que el otro. Todas las formas y tamaños son normales. Sin embargo, lo que no es normal es que haya cambios en los pechos. Por esto es importante que los conozcas a la perfección. Y para eso, nada mejor que mirarlos, observarlos con detenimiento desde todos los ángulos, tocarlos, conocer su consistencia. Y sólo así, conociéndolos, vas a poder advertir cualquier modificación que apareciera. 

Son muchas las mujeres que le tienen miedo al cáncer de mama. Y no es para menos: 1 de cada 8 mujeres a lo largo de su vida va a tener cáncer de mama. Lo bueno es que, diagnosticado a tiempo, es curable en un 90% de los casos. De ahí la importancia de una detección precoz. 

12 cambios en los pechos que ameritan una consulta con tu ginecóloga/o: 

  1. Si notas hundimiento o retraimiento en algún lugar de la mama.
  2. Si la piel del pecho es áspera o tiene el aspecto de piel de naranja. 
  3. Si hay cambio de coloración en algún lugar del pecho.
  4. Si notas un bultito o dureza mientras te bañás o en otro momento. 
  5. Si una de las mamas aumenta de tamaño o cambia de forma. 
  6. Si la piel del pecho sufre un cambio de color (roja, rosa, blanca, azulada). 
  7. Si tenes secreciones, en uno o ambos pechos. Pueden ser transparentes, blancas, amarillas, verdes, rojas, marrones, o negras. Siempre es preciso consultar, ya que podría ser un proceso inflamatorio de la mama, pero no siempre lo es. 
  8. Si el pezón era normal y ahora está metido hacia adentro. 
  9. Si el pezón salía hacia fuera ante la estimulación y ahora no. 
  10. Si notas un aumento de temperatura en algún área de la mama. 
  11. Si sientes dolor en algún lado del pecho. Antes de la menstruación se tornan más turgentes y sensibles, esto es común y no es para preocuparse. Pero si no desaparece después de menstruar consulta con su ginecóloga/o. 
  12. Si hay antecedentes de cáncer de mama en la familia consulta siempre con tu ginecóloga/o.

Mitos y más mitos

Los que siguen son mitos que solemos escuchar, pero no está para nada demostrado que produzcan ni aumenten el riesgo de cáncer de mamas: 

  • La depilación definitiva en las axilas.
  • Usar desodorantes y antitranspirantes. 
  • Usar corpiños con aro. 
  • Un golpe en un pecho. 
  • Tener sexo brusco (en el que te aprietan los pechos con pasión). 
  • Tener pechos o muy chicos, o muy grandes. 
  • El tamaño del pezón. 
  • Tener implantes mamarios (el tema fue muy estudiado y, a la fecha, no hay evidencias de que aumente el índice de cáncer de mama).

¿Y la mamografía?

No se aconseja realizarla antes de los 25 años. Después de los 40 años es conveniente que hables con tu ginecóloga/o sobre la conveniencia de realizarla. Luego de los 50 años y hasta los 70, sí o sí, es preciso repetirla al menos cada dos años. Y a partir de los 70 deben consultar con el ginecólogo/a, que les dirá cuáles son los controles que conviene realizar de acuerdo a cada mujer. 

Si tenés antecedentes de cáncer de mama en la familia, lo mejor que podés hacer es consultar con tu ginecólogo/a: nadie mejor para asesorarte. 

Asesoró: Dra. Florencia Salort, Médica Ginecóloga y Sexóloga

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