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Cesárea programada: cómo debés prepararte

Tras 9 meses de gestación, el embarazo termina: el bebé abandona el útero materno y hace su entrada triunfal al mundo. Sin embargo, no todos los pequeños llegan de la misma manera. Algunos nacen en forma natural, luego del inicio espontáneo del trabajo de parto. Otros -por distintos motivos relacionados con la salud de la madre o del niño- por medio de una cesárea que se decide en pleno trabajo de parto. Y en ocasiones, mediante una cesárea programada, en cuyo caso, la mamá y el obstetra definen qué día y a qué hora se llevará a cabo.

Lo cierto es que -sea por cesárea o por parto natural- cuando el pequeño está por nacer, es inevitable que las mamás se pongan muy ansiosas. ¡Y no es para menos!

¿Sabías que la cesárea es una intervención sumamente rápida y segura, tanto para la mamá como para el bebé?

¿Ansiosa yo?

Las que “esperan” el parto están impacientes por saber cuándo y cómo ocurrirá, si será de día o en medio de la noche, si será un martes o un domingo, o si se darán cuenta de que llegó la hora de ir a la maternidad.

Las que van a dar a luz por medio de una cesárea programada no tienen esa preocupación: ya conocen el día y la hora. El trabajo de parto no las sorprenderá sino que llegarán al gran momento con el ayuno y la higiene apropiados, y con el bolso listo y revisado una y mil veces. Y si tienen otros hijos, ya los habrán dejado a cargo de un familiar u otra persona de confianza para que se ocupe de ellos mientras dure la internación. Sin embargo, aun con todas estas “prerrogativas”, la ansiedad las devora, y es normal: el embarazo termina… ¡mañana! Llega el día en que van a conocer, por fin, a ese pequeño con el que tantas veces soñaron. Y mañana es, también, el último día que estarán en casa: en apenas 24 horas se internarán, y ya no volverán con la panza ¡sino con un bebé en los brazos!

Si tu hijo nacerá de esta forma, es conveniente que sepas cómo prepararte. Aquí, algunos tips que te resultarán útiles antes de partir rumbo a la maternidad.

  • El día antes
    El día anterior a la cesárea es un día más, vale decir que podés hacer tu vida normal, aunque por supuesto sin locuras. Lo ideal es que procures relajarte y descansar. Si estás tranquila y descansada tendrás una mejor actitud a lo largo de la intervención y durante las horas siguientes al nacimiento, en las que deberás dedicarte a tu bebé. Si practicás yoga, pilates o natación, podés hacerlo: te ayudará a sentirte más tranquila. Y teniendo en cuenta que será el último día de “tortolitos”, no es mala idea que salgan de paseo, por ejemplo al cine o a cenar, con tu pareja.

Procurá relajarte. Si estás descansada y tranquila, tendrás una mejor actitud durante la intervención y en las horas siguientes al nacimiento, en las que deberás dedicarte a tu bebé.

  • El horario de la intervención
    En las maternidades públicas, las cesáreas suelen realizarse por la mañana, porque en ese horario hay mayor cantidad de médicos y enfermeros. En las instituciones privadas, en cambio, pueden efectuarse en cualquier momento, porque la dotación de profesionales suele ser constante a lo largo de todo el día. La hora se definirá, entonces, según la conveniencia del equipo médico y las preferencias de los futuros papás.
  • La internación
    Si el embarazo no conlleva riesgos, la futura mamá generalmente ingresa a la maternidad una hora antes de la intervención. Pero si padece, por ejemplo, hipertensión arterial, diabetes u otra condición que pueda afectar la gestación, quizá haya que realizar algún procedimiento previo a la cirugía, de modo que es probable que se interne con más tiempo.
  • El ayuno
    Antes de la cesárea se sugiere un ayuno de entre 5 y 8 horas, de acuerdo con las indicaciones de tu obstetra.
    Consejo: procurá que la última comida no contenga proteínas ni vegetales crudos. Lo más aconsejable son los alimentos ricos en hidratos de carbono (por ejemplo las pastas), que se digieren más rápido.
    Con respecto a los líquidos, podés ingerir bebidas sin gas hasta 2 o 3 horas antes de la cirugía.

¿Sabías que antes de la cesárea se requiere un ayuno de entre 5 y 8 horas?

  • ¿Tomás medicamentos?
    Si tomás alguna medicación, preguntale a tu obstetra o al cardiólogo que realiza el riesgo quirúrgico si debés suspenderla o no.
    Por lo general, las drogas para la hipertensión y para las anomalías de la tiroides no se suspenden. Pero si estás en tratamiento con aspirina, deberás dejar de ingerirla al menos 7 días antes de la intervención, debido a que tiene efecto anticoagulante. Y en caso de que padezcas diabetes, tu médico te indicará un programa especial de insulina para el día de la cirugía y el posparto inmediato.
    Importante: aunque estés súper ansiosa, no debés tomar tranquilizantes ni ninguna otra medicación, salvo que tu médico te lo indique.
  • ¿Tenés piercings?
    Si es así, debés quitártelos antes de la intervención. Durante la cesárea se utiliza un bisturí eléctrico, que al mismo tiempo que corta el tejido cauteriza los vasos sanguíneos. Para funcionar, este instrumento genera una corriente eléctrica de alta frecuencia; es precisamente por eso no se permite entrar al quirófano con anillos, aros, reloj, piercings ni ningún objeto metálico en el cuerpo.
  • Las uñas
    Antes de internarte, es recomendable que te quites el esmalte de las uñas, o por lo menos que dejes un dedo (el pulgar o el índice) sin pintar. ¿A qué se debe esta indicación tan particular? El motivo es que durante la cirugía, el color de las uñas puede aportar algunos indicios relacionados, por ejemplo, con la circulación sanguínea. Hacé la prueba: si apretás una uña, verás que se pone blanca, y que recobra su tono natural cuando dejás de presionar. El tiempo que tarda en ponerse de nuevo rosadita es un dato de suma importancia para el médico.
  • La higiene
    Más allá de la ducha diaria, indispensable antes de la internación, en algunas instituciones recomiendan bañarse con un jabón antiséptico desde los 2 días previos a la cirugía.
  • La depilación
    Algunos métodos de depilación pueden lastimar la piel o dejar los poros abiertos. Y las heridas, así como los poros dilatados, pueden convertirse en la puerta de entrada de bacterias capaces de provocar una infección. Para no correr riesgos, los médicos aconsejan utilizar una rasuradora eléctrica (no arranca el vello sino que lo corta, de modo que no hay peligro de lesiones).

     

    Pero lo cierto es que una vez que el vello crece, suele ser bastante molesto: no sólo causa comezón, sino que también pincha. Si acostumbrás depilarte con cera o depiladora eléctrica (de las que arrancan el vello de raíz) podés hacerlo, pero con una salvedad: depilate al menos 7 a 10 días antes de la intervención, para dar tiempo a la cicatrización si te llegás a lastimar, o a que los poros se cierren.

    Tené en cuenta que si no estás depilada, en la maternidad te van a rasurar el vello de la zona donde se hará la incisión quirúrgica.

  • ¿Usás anteojos o lentes de contacto?
    Si los necesitás, podrás usar tus anteojos incluso dentro del quirófano, pero no están permitidas las lentes de contacto.
  • El bolso
    Revisá (¡una vez más!) el bolso que vas a llevar a la maternidad, y asegurate de que no falte nada: ropa interior, camisones, artículos de tocador, pantuflas, la ropita de tu hijo y las cosas que va a necesitar el papá.

     

    Importante: no olvides poner los documentos, los estudios médicos, el celular, la cámara de fotos, y los cargadores.

¡IMPORTANTE!
Si tenés auto, es indispensable que coloques la butaca de seguridad. Tu bebé debe utilizarla desde el momento mismo en que abandona la maternidad.

Llegó el momento

Ahora sí: fecha definida, bolso listo, casa organizada, todo bajo control… Podés internarte tranquila y esperar, relajada y feliz, ese momento que tanto anhelaste a lo largo de estos 9 meses. En pocas horas más, tendrás a tu bebé en tus brazos. ¡Preparate para darle la bienvenida!

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