El amor que se siente cuando nace un bebé es lo único que no te podemos explicar.

¿Qué hacer si tu hijo se atraganta?

 

¿Hay que intervenir? ¿O es mejor esperar? Recomendaciones sobre qué hacer y qué no.

Cuando alguien se atraganta, las personas que lo rodean entran en pánico y no saben cómo actuar. Y lo que es aún peor: pueden realizar maniobras que resulten incluso contraproducentes.

Bebé atragantado

En ocasiones el bebé se atraganta mientras toma el pecho, y es fácil darse cuenta porque deja de mamar, se pone colorado y tose. Estos episodios ocurren con mayor frecuencia cuando la mamá tiene una gran producción de leche, y en especial en los primeros minutos de la mamada.

Lo cierto es que cuando el bebé se atora, la mamá se desespera y no sabe qué hacer. Salvo raras oportunidades no hay necesidad de intervenir: la mayoría de las veces el pequeño tose y expulsa la leche de la vía aérea sin complicaciones. La recomendación entonces es dejarlo toser, ya que la tos es el mecanismo de defensa fisiológico que el organismo utiliza para despedir el alimento o el cuerpo extraño que está provocando la obstrucción.

Sin embargo, puede suceder que la tos no resulte suficiente para que el bebé logre recuperarse. En ese caso, mamá puede ayudarlo de la siguiente manera:

  • Inclinar al bebé cabeza abajo en un ángulo de 45º, apoyándolo en el antebrazo y sujetándolo bien por la barbilla.
  • La cabeza debe quedar más baja que el tronco, pero no flexionada.
  • En esta posición, darle 5 golpes en la espalda con la palma de la mano.

Se atoró con un cuerpo extraño

Los bebés suelen llevarse todo a la boca: es su manera de explorar y conocer el mundo que los rodea. Y así, no es raro que un chiquito alguna vez se atragante con algún objeto pequeño que, sin darse cuenta, empujó hacia su garganta. Nuevamente, la recomendación es dejarlo toser hasta que logre liberar la vía aérea. A menos que lo veas y estés muy segura de que vas a poder quitarlo fácilmente, no trates de extraer el objeto con los dedos, porque es posible que -sin querer- lo introduzcas aún más adentro.

Si por medio de la tos el pequeño no logra eliminar el cuerpo extraño, se puede recurrir a la maniobra citada anteriormente. Y si aun así no lo expulsa, habrá que intentar con el siguiente método:

  • Colocar al niño boca arriba, inclinado en un ángulo de 45º y con la cabeza de costado.

Con los dedos medio y anular, presionar 5 veces en el centro de su pecho, por debajo de la línea de los pezones. Lo que se pretende con cada presión es que el aire ascienda por la tráquea y despeje la vía respiratoria. Pero si el atragantamiento no se resuelve en pocos minutos, hay que llevar al niño al hospital rápidamente, procurando evitar cualquier movimiento brusco que pudiera empeorar el cuadro.

Señales de alarma

Los siguientes son algunos indicios de que el niño está atragantado:

  • Tose.
  • Respirar con dificultad.
  • Emite un sonido ronco o un silbido.
  • Se toma el cuello por delante con las manos cruzadas (signo universal de atragantamiento).

¡Se atragantó comiendo!

Los alimentos pequeños (caramelos, maníes, pochoclo, semillas de girasol), así como los que tienen semillas o carozos (uvas, cerezas, manzana, pera), tienen un mayor riesgo de atragantamiento, sobre todo cuando el nene es chiquito.

¿Qué hacer si se atora mientras está comiendo? Como primera medida, asumir el control de la situación y tranquilizar al niño: con voz suave y palabras claras, procurar calmarlo e incentivarlo para que trate de toser todo lo que pueda. Si el mecanismo de la tos se agota y la situación no se resuelve, darle 5 golpes en la espalda, entre los dos omóplatos. Y si esto tampoco resulta, el consejo es recurrir a la “maniobra de Heimlich” (apellido del médico que la inventó), un procedimiento que ha salvado muchas vidas.

Cómo realizar la Maniobra de Heimlich en niños y adultos

  • Arrodillarse detrás del chico.
  • Rodearlo con los brazos, de modo que las manos queden en la parte delantera de su cuerpo.
  • Con el puño, efectuar una serie de compresiones rápidas en el centro del abdomen, justo por debajo de las costillas.

Si se trata de un adulto, la técnica es la misma, pero la persona que la realiza debe estar parada detrás del individuo atragantado.

 

La maniobra de Heimlich ayuda a expulsar cualquier alimento o cuerpo extraño que esté obstruyendo la vía respiratoria.

Asesoró:
Fundación Cardiológica Argentina (Dra. Daniela Pacheco Agrelo, Médica pediatra)

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